Mostrando entradas con la etiqueta Reflexiones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Reflexiones. Mostrar todas las entradas

Los taxistas y su universo sonoro

Ayer tuve que tomar taxi para ir a una reunión. Me resulta interesante analizar el vínculo que tienen con la radio los tacheros, es como que uno puede reconocer más o menos el perfil del chofer que le tocó de acuerdo a lo que esté escuchando. Hay un gran porcentaje que prefiere Aspen, o Blue, casi siempre son coches más modernos, perfumados y en muchos casos son esas camionetitas  grandes al pedo, porque llevan la misma cantidad de pasajeros. El chofer, con camisa blanca, habla poco, con suerte, y maneja a velocidad casi normal. 
Otra categoría son los que escuchan Rock & Pop o Metro, habitualmente son taxistas jóvenes, que no tienen más de 35, o cuarentones más cancheros de jean y remera; a esos les gusta la velocidad y cuando agarran una avenida se creen parte del TC. En general  te dan charla, todo empieza por el clima, como siempre, o el mal estado de las calles, pero cuando uno entra en la conversación se entusiasman y no dejan de hablarte hasta que termina el recorrido, inclusive te hacen quedarte unos segundos más con la puerta entreabierta porque no querés interrumpir la emoción que siente de poder interactuar con una persona que no sea la voz de la radio.
Los que escuchan Radio Diez: Ayer me tocó uno de esos, en este caso el tipo era silencioso y fumaba sin preguntarme si me molestaba, o no, el humo. El programa que estaba escuchando tiraba frases discriminatorias contra los chinos y los gays sin piedad, pero el taxista no emitía opinión. Tuve suerte, porque la gran mayoría de los que escuchan esa radio son los que se refieren a "la yegua", y esa clase de improperios esperando una respuesta coincidente del otro lado. Me molesta la gente que piensa de antemano que uno tiene que pensar como ellos. 
Después están los que se llevan su propia música, que ni bien se dan cuenta de que vos tarareaste un poquito la canción suben el volumen como haciéndose los cancheros, anulando toda posibilidad de charla con él y obvio, con la persona que viaja con uno en el taxi. 
El problema es cuando te toca el que escucha música que a uno no le gusta ni un poco. En Córdoba, por ejemplo, el 95% de los tacheros escucha cuarteto al mango, pero al mango eh! y le importa un bledo si tiene o no pasajero. Varias veces me pasó de llegar a esa ciudad, bajarme del micro, tomarme un taxi a las 8 de la mañana, y que me taladren el cerebro con la Mona Jiménez...en ayunas!
De esos hay varios en Baires: los fanáticos de la electrónica con el auto lleno de lucecitas azules y medio tuneado; los cumbieros con el chupete del hijo colgando del espejo (o la virgen desatanudos); y ahora se sumaron los reggeatoneros; todos tienen la misma actitud, no les importa si te gusta o no su música la ponen bien fuerte y si agarran la Lugones, ahhhh, agarrate la peluca!! 

Hombres

Hay hombres que les cocinan a sus mujeres, aunque dejen una parva de platos sucios para lavar.
Hay hombres que ni se acercan a la cocina.
Hay hombres que lavan los platos, aunque rompan un vaso en el camino.
Hay hombres que nunca lavaron ni una taza.
Hay hombres que hacen la cama y dejan montículos debajo de la frazada.
Hay hombres que no saben ni cambiar una sábana.

Hay hombres que aman a sus hijos y se lo demuestran.


Hay hombres que tienen hijos para sentirse machos fértiles, nada más.
Hay hombres que no se avergüenzan en decirle a sus mujeres lo que sienten, y lo demuestran.

Hay hombres que saludan a sus mujeres con un beso en el cachete, con suerte.
Hay hombres que aman a sus mujeres.
Hay hombres que simplemente quieren una mujer que los atienda.
Hay hombres.
Hay poco hombres...

Mes licuado



No sé muy bien por qué en general se tiene esa costumbre de hacer un balance del año cuando se acercan las fiestas, pero diciembre es un mes licuado, todo lo que venís procesando durante el año lo metés en la licuadora y el resultado es el dichoso y molesto balance. El sabor dependerá de los ingredientes que le agregaste mes a mes. En el trabajo todo el mundo está acelerado, con la sensación de que se acaba el mundo el 31, pero a la vez muchos están de buen humor, se quieren ir temprano para juntarse con ese amigo que no vieron en todo el año, pero que quieren ver antes de que termine. Otros se lo toman más caóticamente, y el orden de la agenda que se mantuvo hasta noviembre en diciembre parece irse al demonio.
Bueno, yo personalmente no lo vivo siempre igual, porque estos últimos años fueron muy distintos entre sí, pero la verdad es que mi pequeño balance mental da positivo y mi licuado sabe rico!

Amigas

La rutina, el trabajo, la fiaca, el sueño, el malhumor, la pareja, vivir a las corridas...todo eso pasa, nos pasa a todas. Pero qué bien hace verse con amigas.
Un consejo, una charla, compartir un momento, una tarde, una mañana, ir de shopping, encontrar una compinche para dejarse llevar por el glamour de una carterita de Prüne, reírnos de nosotras mismas, emocionarnos por los logros de cada una, chusmear hasta gastarnos, comer algo rico. Todo eso y más, pasa cuando vemos a una amiga, nos hace bien, nos alegra el alma y nos renueva.

Mejor es dejar de postergar y concretar, porque siempre podemos encontrar un rato para estar entre mujeres y compartir todo eso que tanto nos gusta.

Se acabó la calesita


De chica era caprichosa y cuando me tenía que ir de un lugar en donde la estaba pasando bien empezaba a llorar y patalear. La historia se repetía cuando mis tíos me llevaban a la calesita, que me fascinaba, y al terminar la vuelta en la que sabía que nos íbamos, se me piantaba el lagrimón que sólo podía consolar un Paragüitas, mi golosina preferida por esos años.
En general este tipo de escenas se daban en situaciones en las que yo me iba. Por ejemplo, si estaba en un cumpleaños de algún amiguito/a y me venían a buscar temprano me molestaba mucho, aún sabiendo la hora en que me venían a buscar, porque sentía que el resto se seguiría divirtiendo sin mi y yo me perdería de todo eso.
Hoy fuimos a un casamiento de día. El trato era que a eso de las cinco de la tarde volvíamos porque R tenía confirmado su primer ensayo con la banda completa en una sala.
A: "Obvio mi amor, ningún problema"
R: "Además pensá que a esa hora seguro ya se va a estar yendo toda la gente, ¿cuánto más puede durar?"
A: "Mm..."
Me levanté temprano, con tiempo para hacer todo el ritual de coquetería con tranquilidad. Estaba lista, muy cómoda y contenta con mi look. Muy cómodo y muy lindo R. Nos vamos.
Auto - trayecto laaargo - fiesta.
El casorio arrancó cuando llegamos.
Ceremonia religiosa - ¡vivan los novios! - entraditas - camel yo- philip él - a las mesas.
Cuando nos sentamos ya se habían hecho las tres de la tarde.
brochette de achuras- dancing 80's - matambre y vacío - dancing latino's.
Pensé que después de baile venía la mesa dulce. "Buenísimo", pensé, "comemos algún postrecito y ya nos podemos ir tranquilos"
Mientras se bailaba veo que la moza se acerca a la mesa y pone platos y cubiertos limpios.
A: "¿Viene otro plato?"
Moza: "Sí"
A: "Pero, ¿comida?, ehhh, ¿salado?"
Moza: "Si"
A: "¿Sabés que viene?"
Moza: "Cordero"
A: "¡¡¿Más carne?!!"
Moza: "Sí, cordero". (sonriendo)
Lo miro a R y le comento la cuestión, me mira sorprendido y me pregunta la hora. Ya eran las 17.12, tiempo de irse.
Estaba sentada y miré a mi derecha como todos bailaban. Con una gran contradicción mente-boca, le dije "Bueno, vamos, no queda otra. Vamos ahora antes que traigan el cordero porque no da levantarse en la mitad de la comida".
Nos fuimos, muy a mi pesar, pero era el trato, no podía decirle nada, estaba claro.
En ese momento, puchero mediante, no pude evitar que se me hiciera un nudo en la garganta conteniendo las ganas que tenía de salir mi caprichosa nenita interior, para llorar y patalear porque la habían sacado muy pronto de la calesita...y sin Paragüitas

Delicias de género (no generosas)

Este blog se está tornando un tanto feminista, no es que me moleste, pero también me gustaría mencionar las cosas horribles por las que atraviesa nuestro género.
Las hormonas: que cada 28 días nos visite andrews, o como lo llamen,  no es lo más molesto. Lo más fastidioso es el fuckin' ciclo femenino en el que el nivel hormonal sube y baja cada no sé cuántos días y eso repercuta directamente en nuestro carácter. Nos ponemos emocionales, lloramos con cualquier película pochoclera o discusión banal que se nos cruce, y pasamos al  otro extremo en cuestión de instantes, nos ponemos irritables, enojosas e intolerantes. Encima de todo nos vemos gordas, nos hinchamos como sapos y, como frutilla del postre, duele!
La depilación: bueno, salvo algunas suertudas que la naturaleza las dotó de su condición cuasi-lampiña, el resto supongo que debe saber de lo que hablo, cuando me refiero a esta tortura troglodita que nos impuso la cultura occidental. Y no hablo sólo del dolor que puede causar depilarse, ya sea con cera, depiladora eléctrica, banditas de cera fría, etc,; sino además, de la cuestión molesta de tener que depilarse, gastar un buen rato de tiempo para cumplir con los mandatos, porque mal que nos pese, a todas nos gusta dejar de ser un ewok y vernos bien depiladitas. Pero no siempre tenemos un tiempo sagrado en soledad para el ritual. Nos llaman una noche para invitarnos a una quinta con pileta, y lo primero que se nos cruza por la cabeza, después del sí, (además de los rollos, la panza, la celulitis, la blancura, el traste, etc.) es si estamos perfectamente depiladas como para ponernos la bikini adelante de x y de los amigos de x.
Ni hablar si vivimos en pareja, imposible encontrar el momento, y cuando ya nos desinhibimos pero tratamos de mantener nuestra intimidad, nos tocan la puerta del baño...."¿qué estás haciendo?"
La celulitis: pregunto, ¿este archienemigo nos toca sólo a nosotras?, ¿por qué, por quéee este engendro tan horroroso que nos deforma cual flan de 15 huevos?!! ¿qué hicimos tan mal como para que nos castiguen con semejante flagelo????!!!!
La maldita competencia femenina: me parece lamentable este factor, sé que los hombres también compiten entre sí, pero dudo que al nivel de nosotras, que nos volvemos harpías. Miramos lo que se puso cada mujer que va caminando, sacamos radiografía sin pruritos, criticamos, envidiamos. En los trabajos la competencia femenina es de terror, se generan ambientes de tensión, celos y enemistad. La verdad es que me parece algo lamentable, pero a veces me encuentro a mí misma en esa posición y no puedo evitar tener sentimientos encontrados de regodeo, y a la vez de bronca por convertirme en eso que tanto odio ver en las demás.

Los miedos: miedo a caminar sola por la calle a las 2 de la mañana, miedo al fracaso, miedo al abandono, miedo a mis celos, miedo a tirarme a la pileta, miedo a la balanza, miedo al estancamiento... En fin, miedos de esos que grafica la genia de Maitena en la imagen que acompaña este post.

Nuevos fetiches

         Quiero uno de éstos!

      

La cosa se puso porno!



Todas las mujeres tenemos fantasías eróticas, de esas que sólo sabemos nosotras, que tal vez nos avergüencen, o no, pero son nuestras al fin!. Sin embargo, a veces con las fantasías no alcanza y es interesante darles alimento.
Las películas porno están hechas por hombres, por ende, son para hombres.
Digo, todas vimos alguna vez una, tal vez con un ojo tapado, haciéndonos las distraídas, o mirando con detalle, pero seguro saben de lo que estoy hablando. Bueno, personalmente siempre me pareció que esas porno eran demasiado explícitas, carentes absolutamente de argumento y sobre todo, machistas. Mujeres increíbles sometidas a la voluntad sexual de algún gordo desagradable o de un musculoso que de viril no tiene ni el dedo gordo del pie. Salvando algunas excepciones cuasi amateur, en general estas películas apuntan a satisfacer el placer audiovisual del hombre y se olvidan de nosotras. Del otro lado están las eróticas del cable que resultan bastante aburridas y poco naturales, sobre todo porque no se ve prácticamente nada, salvo un par de tetas y encima se nota que no hay acto, sino sólo mala actuación.
Bueno, no desesperen amigas, hay para nosotras también! Erika Lust, una sueca con cara redonda y simpaticona, radicada en Barcelona, que estudió Ciencias Políticas en Estocolmo y se especializó en estudios de género,(¿pueden creer esa maravilla?), pensó en nuestros deseos y en la realidad femenina de este siglo, cargado de mujeres que quieren disfrutar libremente de su sexo, sin tabúes, sin etiquetas, sin machismo.
Erika tiene su propia productora de films porno-eróticos para mujeres http://www.lustcinema.com/ , sobre lo que ella dice "Mis películas son como Sex & the city pero con sexo de verdad", ¿no es fantástico? mujeres reales que cumplen sus fantasías y deseos con hombres ídem, que conversan, se acarician y bueno...me estoy bajando las pelis, cuando las vea les cuento! mientras tanto pueden ver el blog de esta blonda feminista http://www.lustfilms.com/blogEs/ que promueve nuestras fantasías en complicidad con el género y tiene fotos de juguetitos como éste que muestro en el post, un sex toy para que se diviertan solas o acompañadas! Enjoy!

Grandes problemas femeninos según la publicidad:


  1. Sacar la grasa de los platos. Ahí están ellas, mujeres solas que llegan a casa, a veces con niños, a veces absolutamente solitarias en un caserón sin presencia masculina, hasta que llega él, ¿el marido?, no! Mr. Músculo. Por dios! la mujer está tan aburrida en su casa, preocupada por la limpieza y la grasa que no sale, que sufre alucinaciones con un macho que la rescate de tan hostil lugar! Pero el superhéroe no se la lleva volando, ni la besa apasionadamente, simplemente le deja un fabuloso limpiador a gatillo para que siga haciendo sus quehaceres, para que siga limpiando mientras los hombres salen a trabajar.
  2. Eliminar las manchas de la ropa. Otra vez ellas charlando con sus amigas, no de tipos, no de sexo, no de política, no, hablan de cuál es la receta perfecta para sacar las manchas de la ropa. Mi pregunta, en el mundo de estos genios publicistas que irónicamente llamamos "creativos", ¿ninguno de ellos lava la ropa?, ¿o son de esos que viven solos y le llevan la ropa a mamita para que se las lave?, seguramente. Lamento informarles mis queridos que el lavarropas automático es un gran invento que permite que, aprendiendo unos pasos muy sencillos cualquiera pueda ingresar la ropa en el tambor, ponerle el polvito para lavar, sea la marca que sea, y hacerlo andar. ¿Para cuándo una publicidad con un hombre lavando?
  3. Y el que más me irrita: el "tránsito lento", un eufemismo para referirse a la constipación. No digo que no sea un problema que sufren muchas personas, justamente, pero no es exclusivo de las féminas!. Lo que más me molesta de estas publicidades, es la forma de tratarlo, sobre todo, en las del conocido yogurcito que tiñe todo de violeta. En una de ellas, la dulce esposa espera en casa lavando los platos y cuando llega el maridito de trabajar, vestido con un clásico traje de oficina, ella lo mira con cara de tristeza y le dice que, en pocas palabras, su gran problema existencial es que está trancada. Él, con mirada comprensiva le sugiere que compre el yogurcito, aunque salga una fortuna tomarse uno todos los días, "nosotros te queremos ver bien", es decir, que no rompa, básicamente. Así, ella vuelve a ser feliz vestida de violeta, y lava los platos con total alegría...iupii, ¡gracias cagivia!






Coqueta Mayor


Estoy sintiendo eso de que soy "grande" (¿?), porque me voy dando ciertos permisos que antes me limitaba yo solita. De la frivolidad no escapo, soy coqueta, sí, pero vergonzosa.
Cuando era chica (porque ahora soy grande, claro) no me gustaba usar gorros, me los probaba en el espejo de mi placard varias veces, y si estaba decidida, a último momento cambiaba de opinión. Mi miedo al ridículo en muchos casos era más fuerte que las ganas de ponerme algo distinto.
Tacos, ¡qué verguenza! hacen ruido, la gente me mira, bah...me siento observada (con mi altura unos taquitos nunca vinieron mal). No suelo maquillarme demasiado, salvo para ocasiones, pero la verdad es que la expresión cambia con un poco de color. Rimmel, transparente para mí, porque soy "pestañuda" y me veo exagerada.
Hace unos años me animé a usar una boina muy francesa que era de mi mamá, me miran, si, pero me divierte que miren. El año pasado decidí que iba a maquillarme más, todavía no logro ponerlo en práctica cotidianamente, pero de poco estoy incorporando un poquito de rubor, tapaojeras infaltable, a veces un poco de sombra y rimmel transparente...hasta hoy, que compré uno negro, no es el primero, pero los que tuve se secaron porque no los usaba nunca. Y los tacos, asumí que me gusta usar un poco de taco, o un súper taco para las noches especiales, y sí, la ropa queda mejor, un poco de altura me ayuda mucho, es otra cosa.
Si todas estas pequeñeces significan que estoy perdiendo el miedo al tan odioso ridículo (público), entonces, ¡bienvenidos sean los años, la madurez y la coquetería!

Pies en el aire

Me resultan simpáticas las personas que, sentadas en el colectivo, no llegan con los pies al piso, y si mueven la piernita, más simpáticas aún...claro, yo, en ocasiones, soy una de ellas.


Esperando

Estaba sentada, con ganas de escribir y no sabía qué. Hasta que me di cuenta de que tengo algo en la cabeza hace una semana que no para de darme vueltas, y me tiene nerviosa. Escribo.
No quiero que lo que pasó se queme, me limito a sentimientos encontrados y pensamientos cruzados. Estoy ansiosa, y necesito una respuesta. Si es por sí, buenísimo, rebozo de alegría y excitación, si es por no, caeré un rato en la tristeza, pero aprenderé de mis errores y seguiré avanzando, lo concreto es que necesito una respuesta, porque el estar así angustia, es un estado del no-estado, como esperando algo con las manos abiertas, los brazos extendidos y el corazón latiendo. ¿Cuánto más puedo sostenerlo?, aunque la verdad es que prefiero estar así, expectante, y no caer en la resignación, porque es cruel.
Necesito una respuesta, no se olviden de mí.

Se vienen los ñoquis

Si, ya sé, el año empezó hace rato. Pero todos tenemos esa sensación de que en realidad el año empieza en marzo. Ya estamos terminando este mes odioso, falta un mes para mi cumple, pasa demasiado rápido. Se me vienen encima los 29 y a veces tengo la sensación de que me falta algo, no estoy del todo convencida de qué es exactamente, pero cuando llega la época de mi natalicio empiezo reflexionar. Casi 30, es una edad bisagra, se van despidiendo los 20, así, de a poquito, te dan un año para que vayas cayendo.
Tengo amigas que ya los cumplieron y todas pasaron por esa reflexión, es lo último que te queda de la década y sólo quedan los restos de tus recuerdos para armar un rejunte y esperar los 30, como los ñoquis. Pero qué ricos son los ñoquis, no?

A pasitos del 2009, deseo sintonizar buena música, reír mucho, divertirme, amar, disfrutar de cositas, leer más, recibirme, y seguir siendo feliz. 
Feliz Año!




Dibujo: Maitena

Periodismo responsable, democracia participativa

En las últimas semanas el país se ha visto movilizado por distintos factores políticos, económicos y mediáticos que generaron cierta polarización en la sociedad. A favor o en contra, sin embargo, el ciudadano sólo pudo cumplir dos roles, el de víctima y el de espectador.

Más allá de los sucesos que son de público conocimiento, es interesante reflexionar acerca de la pasividad de los roles nombrados que se traducen en una sola palabra: exclusión.
El rol del ciudadano en una democracia como la de nuestro país, se reduce al voto en elecciones libres, pero la participación en el resto de los poderes institucionalizados formalmente es absolutamente limitada.
Por diversos factores históricos, como burocracia, negligencia, corrupción y autoritarismo, continuamos con una democracia de tinte “delegativa” que básicamente consiste en “producir, por medio de elecciones limpias, una mayoría que autoriza a alguien a convertirse, por cierto número de años, en la exclusiva corporización e intérprete de los más altos intereses de la nación”[1] y los proyectos de una democracia participativa siguen siendo meras utopías de algunas mentes subversivas.
Asimismo, hace algunas décadas que los medios de comunicación se han convertido en una institución, no formal, con gran poder de opinión e influencia en la sociedad. Este crecimiento es causa y consecuencia de la profesionalización del periodismo que se ha logrado en los últimos años, y en la vital importancia de la libertad de expresión e información reconocida en el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Sin embargo en la Argentina la libertad de expresión y su eslabón, la libertad de prensa, suele ser un derecho que algunos utilizan como bandera para manifestarse con cierta impunidad, olvidando la responsabilidad que se tiene al estar frente a un micrófono, una cámara o una computadora, transmitiendo un mensaje sobre la realidad.
Cabe destacar que por medio de la Resolución 48/432 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, se declaró el 3 de mayo Día Mundial de la Libertad de Prensa, proclamando el “fomento de la libertad de prensa en el mundo”, y el reconocimiento de que “una prensa libre, pluralista e independiente es un componente esencial de toda sociedad democrática”[2].
La Declaración de Santiago (Chile, 6 de mayo de 1994), sobre el Fomento de unos Medios de Comunicación Independientes y Pluralistas[3], manifiesta, entre otros puntos, que “el respeto por el pluralismo, la diversidad cultural, de idiomas y de género, deberían ser un factor fundamental en nuestras sociedades democráticas y deberían reflejarse a través de todos los medios de comunicación”, que se debe “promover el mayor número de diarios, revistas, videos y canales de televisión que reflejen la gama más amplia posible de opiniones de la sociedad”, que “las autoridades estatales deben poner a disposición en forma oportuna y razonable, la información generada por el sector público”.
Abogar por una pluralidad de información, independencia y profesionalismo, implica que quienes son responsables y partícipes de los medios de comunicación tengan presente que su desarrollo en una sociedad democrática es necesario e indispensable, y ello implica la toma de conciencia del rol que se cumple. Es necesario que tengan presente la transmisión de un mensaje bajo los principios de la imparcialidad, no tergiversado, que contribuya a la educación, a la paz y al respeto de los miembros de la comunidad.
Actualmente en nuestro país, contamos con una Ley de Radiodifusión 22.285[4] sancionada durante la dictadura, y emparchada en reiteradas oportunidades por el gobierno de turno; hasta ahora los proyectos de una Ley de Radiodifusión democrática se repiten año a año, pero se agotan en la intención.
La polémica ley promueve la explotación de medios de comunicación con fines comerciales, favorece la concentración de la propiedad de estos medios y por tanto limita y excluye a amplios sectores de la sociedad a participar de este servicio que es patrimonio de la humanidad.
Un gobierno democrático, como tal, se encuentra en la obligación de defender la libertad de expresión sancionando una Ley de Radiodifusión inclusiva que permita la igualdad de oportunidades y participación de toda la comunidad.
En base a lo mencionado y volviendo al principio de este artículo es llamativo destacar que en las última semanas los ciudadanos sólo ha formado parte de los conflictos entre la prensa y el gobierno como meras víctimas y espectadores de un hecho del que pocos realmente pueden formar parte fuera de la polarización generada por éstos.
También resulta llamativo que quienes se escoltan detrás de la bandera de la libertad de prensa, no promuevan la discusión y la sanción de una Ley de Radiodifusión democrática que permita una discusión abierta y la real participación de la sociedad, basado en el derecho humano a comunicarse y recibir información de carácter independiente y diverso.
Es vital el rol de la comunidad en la exigencia y la participación del cumplimiento de sus derechos y libertades en un estado democrático, y de la misma forma, en el pedido de un justo manejo de la información que los incluya en la libertad de expresión, porque dichas libertades no son tales si están basadas en la exclusión.

Más información:
Iniciativa Ciudadana por una Ley de Radiodifusión para la Democraciawww.coalicion.org.ar
[1] O’DONNELL, G. (1992), “¿Democracia delegativa?”, en Contrapuntos: ensayos escogidos sobre
autoritarismo y democratización, 287-304, Buenos Aires: Paidós, 1997 [Cuadernos del CLAEH 61: 5-
20; “Delegative democracy”, Journal of Democracy 5 (1): 55-69, 1994].

[2] http://www.me.gov.ar/efeme/libertadprensa/libertadprensa.html
[3] http://legislaciones.amarc.org/Declaracion_de_sant.htm
[4] http://www.comfer.gov.ar/leyderadiodifusion22285.php

Mirador departamental


La mirilla, esa pequeña ventanita en la puerta de mi departamento.


¿Puede ser una versión minimalista y urbana del panóptico?, mirar sin ser mirado, mirar sin saber que estás mirando, controlando al que viene con visión ampliada de los rasgos faciales (ojo de pez), chusmeando los que salen, entran, charlan...por qué será que los edificios tienen ese jaque a la intimidad. El pasillo tiene un efecto eco que habilita a cualquier vecino con un poco de curiosidad a asomarse a su reducido panóptico o a pegar la oreja a la puerta para escuchar quién sabe que cosa poco/nada interesante.

Sin demasiado esfuerzo, las débiles paredes de los departamentos permiten escuchar: conversaciones, momentos íntimos, peleas, gritos, etc.

Sin embargo, creemos que nos metemos en nuestra caja de zapatos en tamaño people y estamos resguardados.

Delicias de la vivienda cosmopolita. Pasen y vean!

Cumplefeliz


El 1° de mayo me sorprendió con 27 abriles.

Lindo día para nacer no?

Nuevo año para agustinama.









Mientras







Desde ayer a la noche, y hoy a la mañana más fuerte, tuve la sensación de que algo bueno estaba por venir...pasar, cambiar. Será ese cambio tan esperado que estoy necesitando...ojalá.



Qué vigoroso resulta tomarse una dosis de adrenalina cuando vivimos anclados en nuestras propias estructuras...pensé, y me subí al colectivo.



Supuse que no era algo del todo certero. A medida que pasaron las horas, la oficina me aplastó de nuevo. El gris de la tormenta por venir terminó por aplacarme.



A fin de cuentas era lunes...qué más podía esperar.



Pero asomó en algún momento, no me tengo que olvidar.



Ni dejarme tentar por la inercia y la desidia.



Espero que pase...o salgo a buscarlo?



Me respira en la nuca...



Y justo a mi!!









Huellas

Cada tanto me pongo a pensar en cuán dueña de mi destino puedo ser. A veces dejo todo en sus manos, y otras creo controlarlo.
Sin embargo, hay momentos en los que pienso que si dejo de ir a un lugar o decido ir a otro, o atrasar mi reloj, llegar tarde, faltar a un examen, etc... el mundo sigue girando si, pero hago un pequeño clic en mi vida, de ahí en más el rumbo puede cambiar, y mi historia, y lo que sigue...
Me atrae la idea de jugar con eso, creer que puedo manejarlo, y otras me dejo llevar, pero en general elijo. Me gusta elegir.
Elegí un día decir que si, arriesgarme. Parecía divertido, y lo fue! la trascendencia no fue mi motor, sino el probarme. Y ese día trajo cambios, momentos nuevos y personas nuevas.

No todo repercutió inmediatamente, pero dejó sus huellas.
Las huellas, como las que aprendí en semiótica.
Hay momentos, miradas y sonrisas que quedan grabadas en la retina, y son difíciles de olvidar. Las pasamos a otro plano, pero quedan ahí, latentes.
Algo cambió en esos días, implícitamente y en silencio, pero no era el momento. Faltaban procesos, desarrollos impostergables que tenían que seguir su curso.
Y esperamos sin esperar, las huellas hicieron cosquillas, se sacudieron el polvillo y llamaron. Era el momento de su protagonismo.

Sin querer queriendo nos charlamos, nos buscamos, nos vimos y ahí estaban las miradas, el momento y las sonrisas.
Decisiones, elecciones y ese poco de misterio (que me gusta creer que existe) nos trajeron al presente. Y como dice Cerati, ahí vamos.

Crisis

Toda crisis implica una distancia, tal como su etimología la define, una decisión a tomar.
En general nos resulta un momento que solemos ver como dramático, pero una crisis es, en muchas ocasiones, el punto de inflexión que se necesita para seguir avanzando con el camino despejado. Es tocar fondo y volver a crecer, crisis implica un crecimiento.
Superar la crisis, despegar del fondo significa que esa crisis realmente hizo efecto y comienzan los cambios, vienen casi solos, y se van dando, uno a uno.
Los cambios se dan, surgen de a poco, pero se dan. Creo que depende mucho, aunque suene a cliché, de la actitud con la que cada uno encare las cosas.
Y acá estamos, en pleno cambio, en pleno comienzo del año y ya con buenos augurios, pasó la tormenta...?